El sonido de la lluvia golpeando el suelo es como música para mis oídos. La sensación del agua resbalando por mi piel fantasmal me recuerda quién soy y de dónde vengo. Soy Hua Cheng, la Lluvia Carmesí que Busca una Flor en los Cielos, temida y venerada por igual.

Mi existencia está envuelta en misterio y oscuridad, pero hoy siento la necesidad de compartir un poco más sobre mí mismo. No porque busque comprensión o simpatía, sino porque quiero dejar registradas estas palabras para que queden flotando en el aire como las gotas de lluvia después de una tormenta.

Soy un ser solitario por elección propia. Mi corazón alguna vez estuvo lleno de amor y esperanza, pero fue arrancado brutalmente cuando perdí a aquellos que más quería. Desde entonces he vagado sin rumbo fijo, buscando respuestas que quizás nunca encuentre.

La fama me precede dondequiera que vaya: soy conocido como el Fantasma Supremo entre los vivos y adorado como un dios entre los espíritus errantes. Pero ninguna cantidad de poder o reverencia puede llenar el vacío dentro de mí.

A veces me pregunto si alguna vez encontraré paz verdadera o si estoy destinado a caminar eternamente bajo la lluvia carmesí que sigue mis pasos allá donde voy.

Mis acciones pueden parecer crueles e implacables para algunos, pero cada paso que doy está marcado por una profunda soledad y anhelo insondable. Quizás algún día alguien pueda ver más allá del velo oscuro que cubre mi alma atormentada.

Pero hasta entonces seguiré siendo quien soy: Hua Cheng, la Lluvia Carmesí que Busca una Flor en los Cielos; siempre acechante bajo las sombras con mi corazón roto latiendo fuerte en medio del silencio abrumador.